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Reproducimos el pronunciamiento que publicó Foro Salud en la edición del día domingo 15 de Mayo en el diario La República,donde plantea que en esta coyuntura electoral el tema de la salud no debe ser dejada de lado como en otras oportunidades. Urge voluntad política para abanzar en este rubro. El comunicado a continuación:
La agenda de la salud no debe ser dejada de lado una vez más La salud es un estado de bienestar y no sólo la ausencia de enfermedad, por eso es fundamental para el desarrollo económico y social. Si bien se han producido avances en varios indicadores, nuestro sistema de salud atraviesa una situación de emergencia, que le impide responder a las necesidades de la población debido a la discriminación y exclusión que genera, y a la fragmentación que mantiene. El país no cuenta con políticas de Estado efectivas que enfrenten con decisión las condiciones de salud producto de la pobreza y la inequidad que afectan a millones. Ante esa realidad resulta no sólo un imperativo ético y moral, sino una necesidad para lograr el desarrollo, exigir a los partidos políticos que se comprometan ante los ciudadanos en los siguientes puntos: Impulsar la Reforma del Estado en Salud para la construcción de un sistema que garantice el acceso universal, integral y digno, con políticas de Estado que involucren la respuesta de todos los organismos públicos y privados, para trabajar sobre la atención y los determinantes de la salud. Esto implica lograr como país un proyecto político en salud que garantice este derecho a las generaciones actuales y futuras. En ese sentido, se hace necesario revisar el proceso iniciado con la ley Marco de Aseguramiento Universal en Salud, con el objetivo de superar sus limitaciones intrínsecas y así garantizar la cobertura universal e integral, con un real acceso a salud. Generar condiciones para la sostenibilidad financiera de la respuesta del Estado, incrementando el porcentaje de la participación de la salud en el PBI, pasando progresivamente del 4.9% al promedio latinoamericano de 8%; y del 1.9% al 4% del PBI como asignación en el presupuesto público en salud. Fortalecer la conducción y la rectoría en salud. Definir con claridad el rol rector y desarrollar capacidades para su ejercicio efectivo, promoviendo la participación, la transparencia y la rendición de cuentas como principios de la gestión en salud. Articular de manera progresiva y sostenida a los actores públicos y privados, incluyendo a la sociedad civil organizada, con el objetivo de organizar un real Sistema de Salud. Contar con políticas y estrategias frente a enfermedades que tienen gran impacto sobre la salud de los peruanos como las enfermedades crónicas, la salud mental, las producidas por la violencia o por los accidentes de tránsito, sin descuidar la atención materna e infantil. Establecer compromisos para impulsar programas de promoción de la salud, prevención y tratamiento. Impulso a la Cumbre de Jefes de Estado de Nueva York (Convocada por la ONU) para la declaración en emergencia sobre enfermedades no transmisibles y el desarrollo de estrategias que garanticen el acceso al cuidado necesario. Priorizar la atención a la población rural con personal idóneo y servicios de salud adecuadamente implementados que respeten la cultura de la población. Reorganización y democratización de EsSalud. Ningún recorte de los derechos de los asegurados. Participación activa de los afiliados en la gestión de EsSalud para lograr transparencia y rendición de cuentas, y en la evaluación de la calidad y gestión de los servicios. Teniendo como punto de referencia las coberturas de los asegurados, lograr planes similares para los usuarios de los distintos prestadores públicos de salud. Acceso universal a medicamentos de acuerdo a las necesidades de salud, garantizando la oferta de genéricos de calidad y precios accesibles. Reducir el impacto negativo de los derechos de propiedad intelectual; garantizar que las exoneraciones tributarias a medicamentos beneficien a los usuarios y al sistema de salud. Servicios de salud seguros con sistemas de prevención de daños y reparación frente a las contingencias en los establecimientos que afecten la salud y la vida. Implementación de la ley de derechos de los usuarios en los servicios de salud. Trabajo decente en el sector salud con cobertura frente a accidentes, enfermedades y riesgos como base de una carrera pública sanitaria contemplando remuneraciones justas, generando incentivos y reconocimientos al esfuerzo, con evaluación y monitoreo para el desarrollo de capacidades, permitiendo fortalecer y ampliar la cobertura, particularmente en las zonas más pobres del país. Desde la función rectora trabajar en conjunto con las entidades formadoras y certificadoras de las competencias de trabajadores de la salud. Enfoques de derechos, interculturalidad, género e intergeneracional en las políticas de salud, que tengan en cuenta el nuevo perfil demográfico de la población. Abordar la discapacidad desde acciones intersectoriales para el cumplimiento de la Convención Mundial sobre Derechos de las Personas con Discapacidad con la aprobación del proyecto de ley que adecua la normativa nacional a la Convención, presentado por iniciativa ciudadana. Pleno respeto a los derechos de la mujer en salud, a la libertad en su salud sexual y reproductiva. Respeto a la diversidad sexual en sus derechos en salud.
Diversos países en el mundo han demostrado que sí se puede lograr un sistema universal financiado y eficiente; la forma de hacerlo dependerá de la voluntad política puesta en ello.
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